lunes, 30 de mayo de 2011

"Mi confrontación con la docencia"

Mi ingreso  al nivel medio superior es reciente hace apenas siete años, sin embargo llevo veintisiete años de servicio docente, los siete primeros años los desempeñé como maestro de telesecundarias en el estado de Puebla, en un proyecto ambicioso de parte del gobierno del estado por cubrir la demanda en el nivel de secundarias, por lo que se crearon seiscientas telesecundarias.
Como maestro de educación primaria recién egresado, tomé un curso y me aceptaron en telesecundarias, fue un verdadera aventura porque para llegar a la comunidad tenía que viajar siete horas entre autobuses y taxis, caminar de cuatro a cinco horas o ir a caballo el mismo tiempo, (si el estado del tiempo lo permitía tomar una avioneta que hacia el recorrido en quince minutos). Aunque era una odisea llegar, la satisfacción de fundar una escuela en medio de la sierra, en donde no había luz eléctrica ni caminos (solo brechas) es invaluable que marco mi vida en el servicio educativo.
Después de siete años de servicio, con el objetivo de formar una familia, me cambie de estado y de nivel educativo. Al llegar a la ciudad y puerto de Salina Cruz, ingresé a una escuela primaria que contaba con una gran infraestructura poco aprovechada, servicio médico, materiales audiovisuales y de laboratorio, proyectores de diapositivas, de acetatos, de películas, microscopios, láminas e ilustraciones de todo tipo, que me permitieron compartir mis conocimientos de tecnología educativa entre mis compañeros, los problemas educativos en este nivel eran muy diferentes a los de las comunidades rurales de las telesecundarias, los alumnos hijos de trabajadores petroleros, poseían un nivel económico alto, pero estaban muy abandonados por sus padres.
Una actividad satisfactoria fue impulsar actividades que permitieran el convivio y la comunicación entre padres y alumnos, una sola palabra de agradecimiento o reconocimiento de parte de los padres o los alumnos es suficiente para percibir que el trabajo educativo fuera de las aulas es muestra de satisfacción de una labor cumplida.
Al mismo tiempo alterne mi trabajo en secundarias particulares que indiscutiblemente continuaron en mi formación docente porque tenía nuevas metodologías, u otras estrategias didácticas interesantes, pero muy poca satisfacción económica.
Por lo que perseveré hasta encontrar la oportunidad de ingresar al nivel medio superior en donde me he sentido muy a gusto trabajando con jóvenes, sin escatimar horarios ni esperar compensaciones económicas por trabajar con ellos los sábados o asesorando a los graffiteros para encausar sus habilidades plásticas hacia técnicas pictóricas como el óleo y la acuarela. Estas actividades me permiten sentirme muy satisfecho como persona. Pero profesionalmente me ví en la necesidad de continuar preparándome, por principio de cuentas tomé la Maestría en Tecnología Educativa,  a través de la Universidad Virtual, lo que implicó al mismo tiempo tener que actualizarme en el dominio de la computadora, en donde  me apoye de muchos de mis alumnos de las especialidades de informática. Ahora para poder brindar una educación eficiente, tengo el objetivo de lograr mi certificación en inglés, que tendré  que  aplazar hasta que termine este curso de especialización, que también ansiaba tomar porque aborda específicamente la problemática del Nivel y nos permitirá profundizar más sobre las competencias.
    Por otro lado una de las insatisfacciones en este nivel es el porcentaje de reprobados que de manera constante se dan cada semestre, en donde no hemos puesto mucho empeño como docentes a pesar de los proyectos y programas de apoyo que existen, por lo que considero es una tarea pendiente. 

1 comentario:

  1. Hola Profesor me parece muy interesante su aventura por el camino de la docencia, tiene usted mucha experiencia, y es un verdadero gusto y orgullo tener a docentes dentro del sector educativo como usted.

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